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Las teorías de la evolución no han evolucionado Profesor Ismael Vidales Director del Proyecto Centro de Altos Estudios e Investigación Pedagógica Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla Ciertamente la ciencia ha experimentado grandes, sorprendentes y abundantes cambios en los años recientes; digamos que ha evolucionado; sin embargo, llama la atención que en cuanto a teorías de la evolución no haya evolucionado significativamente. Los libros de texto consignan alguno que otro detalle anecdótico de contexto, pero la teoría darvinista, expuesta por el célebre naturalista inglés Charles Robert Darwin en su obra El Origen de las Especies (1859) sigue siendo la más aceptada. DARWIN Y LAMARCK De acuerdo con la teoría evolucionista de Darwin, las plantas y animales presentan variaciones o mutaciones aleatorias, y su evolución viene por selección natural; es decir, no dirigida. Esta teoría se impuso a la de Jean-Baptiste Pierre Lamarck, según la cual los caracteres adquiridos durante la vida pasaban a la descendencia. El ejemplo con el que diferenciaban sus posiciones es el de las jirafas, que, de acuerdo con Lamarck, tenían el cuello largo porque las primeras lo estiraron continuamente para alcanzar su alimento; pero, según Darwin, algunas jirafas nacidas al azar con el cuello largo, fueron las que mejor se adaptaron al medio y engendraron más descendencia. MENDEL Y LA HERENCIA GENÉTICA Junto a estos dos grandes sabios, debemos mencionar a Mendel y sus leyes sobre la herencia genética (1865), cu-yos elementos fundamentales son la combinatoria de los genes y su carácter dominante o recesivo. O sea, que las ideas expuestas por Darwin, Lamarck y Méndez siguen vigentes en cuanto a evolución biológica o evolución de las especies. Sin embargo, junto a Darwin deberíamos recordar también a Alfred Rusell Wallace, que dedicó varios años a realizar estudios similares a los del primero, y hacia 1858 había llegado a las mismas conclusiones, comunicándoselas a Darwin en una carta, por lo que ambos llegaron al acuerdo de publicar sus respectivas teorías en la revista Journal of the Linnean Society, acompañados de la presentación firmada por Charles Lyell y Jospeh Hooker y un resumen de la carta que Darwin había enviado el 5 de septiembre de 1857 al botánico estadounidense Asa Gray, en la que hablaba de su teoría. Al año siguiente Darwin publicó en 1859 un resumen de sus ideas con el nombre de El origen de las especies. Charles Robert Darwin nació el 12 de febrero de 1809 y murió el 19 de abril de 1882. En alcance a su primera publicación, vieron también la luz pública las obras El origen del hombre y de la selección en relación al sexo, y La expresión de las emociones en los animales y en el hombre. EL ORIGEN DE LAS ESPECIES El origen de las especies mediante la selección natural o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida (mejor conocido como El origen de las especies) desde su primera edición fue un best seller, pues el primer tiro, de mil 250 copias, tenía un número de suscriptores superior cuando salió a venta a los libreros el 22 de noviembre de 1859. Contra lo que afirman sus detractores, en el libro, Darwin no se refiere al origen del hombre; expone una “extensa argumentación” a partir de observaciones detalladas e inferencias, y considera con anticipación las objeciones a su teoría. Su única alusión a la evolución humana fue un comentario moderado en el que se hablaba de que “se arrojará luz sobre el origen del hombre y su historia.” Su teoría se formula de modo sencillo en la Introducción: Como de cada especie nacen muchos más individuos de los que pueden sobrevivir, y como, en consecuencia, hay una lucha por la vida, que se repite frecuentemente, se sigue que todo ser, si varía, por débilmente que sea, de algún modo provechoso para él bajo las complejas y a veces variables condiciones de la vida, tendrá mayor probabilidad de sobrevivir y, de ser así, será naturalmente seleccionado. Según el poderoso principio de la herencia, toda variedad seleccionada tenderá a propagar su nueva y modificada forma”. ORIGEN COMÚN Darwin argumentó contundentemente en favor de un origen común de las especies, pero evitó el entonces controvertido término “evolución”, y al final del libro concluyó que: Hay grandeza en esta concepción de que la vida, con sus diferentes fuerzas, ha sido alentada por el Creador en un reducido número de formas o en una sola, y que, mientras este planeta ha ido girando según la constante ley de la gravitación, se han desarrollado y se están desarrollando, a partir de un principio tan sencillo, una infinidad de las formas más bellas y portentosas. Darwin, primo de Sir Francis Galton, tuvo diez hijos, dos de los cuales murieron tempranamente; los ocho mejores sobrevivieron. |

