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Efemérides en el pensamiento darviniano Doctor César Cantú Ayala Profesor de Conservación Ecológica Facultad de Ciencias Forestales, UANL Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla El año 2009 es de gran importancia para la Biología, ya que se conmemora el bicentenario del natalicio de Charles Darwin y el aniversario 150 de la publicación de su más importante obra: El origen de las especies por medio de la selección natural. El 12 de febrero de 1809 nació en Inglaterra Charles Robert Darwin, quien se convertiría en el biólogo más ilustre de la historia, al sentar las bases para el estudio moderno no sólo de los seres vivos, sino de la naturaleza en general, con su teoría evolutiva publicada el 24 de noviembre de 1859 en el libro que revolucionó no sólo el pensamiento científico de su época, sino la cosmovisión de la humanidad. Darwin planteó que nuestra especie, al igual que el resto de los seres vivos, tiene un origen natural y no divino, como lo imponía el Establishment de su época. Pese a ello, 2009 ha sido declarado Año Internacional de la Astronomía, dado que se conmemoran 400 años de que el astrónomo Galileo Galilei dirigió por primera vez un telescopio al cielo para observar los astros, lo que le llevó a plantear la teoría heliocéntrica, con lo que cambió el paradigma planteado por Ptolomeo en el siglo I de nuestra era, que concebía a la Tierra en el centro del universo. No obstante que la idea de Galileo era errónea, pues ubicaba al Sol en el centro del universo, su influencia en el pensamiento humano fue tan impactante, que generó un profundo cambio en la concepción de la naturaleza de la sociedad medieval y particularmente en la situación de nuestro planeta en el cosmos. En su momento, las ideas de Darwin echaron por tierra la cosmovisión concebida durante la Edad Media, cuyo inicio se remonta al año 529, cuando el emperador romano, Justiniano I, ordenó el cierre de la Academia de Platón por considerarlo un establecimiento pagano; según su edicto: Prohibimos que enseñen ninguna doctrina aquéllos que se encuentran afectados por la locura de los impíos paganos. OSCURANTISMO Este hecho simboliza el inicio de una época oscura para la ciencia, que dejó atrás las ideas de los filósofos griegos como Anaximandro: el ancestro de los humanos debió ser un organismo marino, y Empédocles: los hombres, como todos los animales y plantas, están compuestos de los mismos elementos en diferentes proporciones, por lo que hay la misma naturaleza en todos ellos, ideas concebidas entre los siglos VII y V antes de nuestra era, y que fueron, sin duda, precursoras incipientes de la teoría moderna de la Evolución. La fundación de la primera universidad en la historia, hace mil 150 años, marcó el inicio del lento proceso de cambio de las ideas medievales. En el año 859, los árabes crearon la Universidad de Karaouiyne, en el seno de una mezquita musulmana, en la ciudad de Fes, en Ma-rruecos. Esta universidad es la más antigua del mundo, y permanece activa en nuestros días. A partir de ese momento, se desencadenó la creación de las primeras universidades en Europa, entre las que destaca la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, en el año 1209, Alma Mater de Charles Darwin, donde aprendió Geología y Botánica, entre otras ciencias, bajo la tutela de dos excelentes profesores: Adam Sedgwick y John Henslow. El año 1789 marcó otro importante cambio en el rumbo de la historia de la humanidad, con la Revolución Francesa. Un aspecto fundamental de este movimiento social, que abrió paso a un nuevo paradigma para la época, fue el que marcaron los pensadores liberales Juan Jacobo Rosseau, Voltaire, John Locke, David Hume y el mismo zoólogo Jean Baptiste Lamarck, proponiendo el deísmo como corriente filosófica cuya idea central establece que ni la naturaleza ni los seres humanos están regidos por una fuerza divina superior, sino por principios y leyes naturales accesibles a nuestro entendimiento; lo que determinó el derrocamiento del teísmo, derivado de la tradición judeo-cristiana, cuyas ideas creacionistas y fijistas dominaron el pensamiento occidental por más de nueve siglos. ESTUDIO DE LA NATURALEZA Sería Darwin, con su magnifica teoría evolutiva, el que finalmente consolidaría las bases conceptuales para el estudio de la naturaleza, no sólo en el campo de la biología, sino también en las áreas de la filosofía y la sociología, entre otras. Jean Baptiste Lamarck quien participó activamente en la Revolución Francesa, publicó en 1809, precisamente el año del natalicio de Charles Darwin, el libro Philosophie Zoologique, en el que plasmó la hipótesis evolutiva más significativa hasta entonces, lo que sentaría las bases para que, años más tarde, Darwin desarrollara, paralelamente con Alfred Russel Wallace, las ideas acerca de la teoría de la Selección Natural, que fueron presentadas por primera ocasión a mediados de 1858, en la Sociedad Linneana de Londres. VON HUMBOLDT Alexander von Humboldt, el naturalista alemán padre de la geografía, quien nació hace 240 años, en 1769, y falleció el año de la publicación de El origen de las especies, de Darwin, inició en 1799 una expedición científica de cinco años por el continente americano. Humboldt influyó marcadamente en el pensamiento de Darwin, a través de su obra monumental Cosmos, cuyo primero de cinco volúmenes apareció en 1845. En 1836, cuando Darwin concluyó la expedición de cinco años en el Beagle alrededor del mundo, aún conservaba las ideas creacionistas, por lo que tuvieron que pasar más de 20 años de análisis concienzudo de los especímenes colectados en su viaje, y la lectura de múltiples trabajos científicos de influyentes naturalistas, para que estructurara su teoría evolutiva por medio de la selección natural. Dicha proeza la consiguió a pesar de las lagunas de conocimiento existentes en su época, tales como la forma en que surge la vida, ya que entonces se aceptaba la teoría de la Generación Espontánea. De la misma manera, se desconocían los mecanismos de transmisión de los ca-racteres hereditarios, descritos hasta 1866 por Gregor Mendel y rescatados del olvido hasta ya iniciado el siglo XX cuando fueron redescubiertos. No fue sino hasta 1909, dieciséis años después de la muerte de Darwin, cuando el biólogo Danés Wilhem Johannsen acuñó el término gene para denotar a las unidades básicas transmisoras de la herencia. DARWIN Y EL ESCLAVISMO Abraham Lincoln nació en la misma fecha que Charles Darwin, y al igual que él era antiesclavista. El joven Darwin, que en 1832 contaba con sólo 24 años de edad, apuntó en el libro de viaje sus impresiones acerca del esclavismo, que en su tiempo era considerado normal por la conciencia social imperante: Aquéllos que sienten simpatía por el amo y frialdad de corazón por el esclavo, no parecen ponerse nunca en el lugar de este último; ¡qué sombrías perspectivas, sin la menor esperanza de cambio! Imagínese a usted mismo ante la posibilidad, siempre planeando sobre su cabeza, de que su mujer y sus hijos (aquellos objetos que la naturaleza empuja a llamar propios incluso a un esclavo) sean arrancados de su lado y vendidos al mejor postor como si fueran ganado. ¡Y también los actos son perpetrados por hombres que profesan amar al prójimo tanto como a sí mismos, hombres que creen en Dios y que rezan para que se haga su voluntad en la Tierra! Le enciende a uno la sangre, pero también le encoge el corazón pensar que los ingleses y nuestros descendientes americanos, con su orgulloso grito de libertad, hemos sido y somos tan culpables. Este pasaje denota su gran sensibilidad y preocupación por los grupos sociales marginados, con agudos cuestionamientos a la ética de su época, como más tarde lo volvería a referir a su paso por la Patagonia y Tahití, cuando contactó a los habitantes nativos y observó su relación con las personas de occidente. Otro pasaje de su bitácora de viaje, que ilustra acontecimientos que marcaron un cambio en la visión de Darwin acerca de la sociedad y la naturaleza, se dio al contactar en diversas ocasiones a los habitantes nativos de la Patagonia: los fueguiños, grupo étnico ahora extinto, cuya forma de vida fue descrita por Darwin como extremadamente rústica, exigida por las condiciones climáticas en una de las regiones habitadas por humanos más inhóspitas del mundo, lo que lo llevó a cuestionar la perfección de la Creación Divina. ESTRUCTURA Y FUNCIONAMIENTO DE LA NATURALEZA Por otra parte, Darwin tuvo que sobreponerse al clima cultural e intelectual de su época, que encontraba en el creacionismo respuesta a las preguntas fundamentales acerca de la estructura y funcionamiento de la naturaleza. Una base, entonces incuestionable, la había fijado el arzobispo irlandés James Ussher, quien, estudiando la Biblia, dedujo que la creación ocurrió el año 4004 antes de nuestra Era, por lo que el Universo, según su interpretación, no tenía más de seis mil años de existencia. No sólo contra este tipo de hechos dogmáticos tuvo que lidiar Darwin, sino con su fuero interior, ya que en su formación original en el Christ´s College, de la Universidad de Cambridge, había recibido, además de las cátedras de geología y botánica, la cátedra en teología, por lo que, de no haber realizado la expedición en el Beagle, muy probablemente se hubiera convertido en pastor anglicano, como era el deseo de su padre. La respuesta social en rechazo a su teoría evolutiva, cuando ésta fue presentada en la primera edición de El origen de las especies, fue atemperada por la intervención de científicos amigos de Darwin, entre los que destacan Thomas Huxley y Ernst Haeckel, quienes apoyaron su teoría y permitieron su aceptación en buena parte de los círculos científicos de su tiempo. En noviembre próximo se cumplirán 150 años de la publicación del libro que causó tanta controversia, por lo que podríamos pensar que, tras este prolongado periodo, y tantos avances científicos y tecnológicos de que ahora disfruta la sociedad, se debería aceptar la idea fundamental de Darwin sobre el origen de las especies, pero desgraciadamente no es así. En Inglaterra, hoy en día, 40 de cada 100 personas rechazan la teoría de la evolución y aceptan las ideas del creacionismo, y consideran que la Tierra cuenta apenas con seis mil años de existencia. En los EUA, no obstante que es el país cuya población consume el 22 por ciento del producto interno bruto mundial, y que es considerado uno de los principales estereotipos de desarrollo tecnológico del planeta, 60 de cada 100 personas son creacionistas, por lo que existe una clara desvinculación entre el avance tecnológico y cultural de la población. ¿Qué porcentaje de la población en México aceptará las ideas creacionistas para explicarse la realidad? Es evidente que aún queda mucho por hacer para transmitir “La idea más poderosa jamás concebida” como ha sido calificada por los científicos la teoría evolutiva. IN MEMORIAM El 11 de febrero de 2009 falleció el doctor Salvador Contreras Balderas, pionero de los estudios ictiológicos en el Norte de México, y reconocida autoridad mundial en la materia. Profesor de la cátedra de Evolución por más de 25 años en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Salvador Contreras falleció a los 73 años, a la misma edad que Charles Darwin. Es un ejemplo para las generaciones actuales y futuras, por su responsabilidad, dedicación y amor a su profesión, que conservó hasta los últimos días de su vida. |

