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El globish: ¿nuevo idioma del mundo global? Ingeniera Claudia Ordaz Catedrática del Departamento de Comunicación / ITESM
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Hoy en día, el episodio bíblico de la Torre de Babel resulta mitificado y absurdo, porque son cada vez menos las fronteras y los impedimentos para entendernos en un mundo que obedece a los mismos lineamientos y en el que las economías globales se manejan con tecnologías que nos enlazan en dialectos que cada vez se parecen más.
De ahí surge una nueva lengua -sublengua diría yo, por tratarse de una hibridación de términos usados a todo lo largo y ancho del orbe y de un idioma que es de lo más imprescindible. Hoy por hoy, el globish es una opción para hablar un inglés que permita hacer negociaciones y que resulte simple. “Actualmente es todavía muy ambiguo, pero muy hablado en el mundo”, afirmó el sociólogo y antropólogo francés Michel Peraldi, en el panel Razas, grupos étnicos, y religiones: antiguas y nuevas fisuras del mundo global, durante la semana de la Comunicación en el Fórum Universal de las Culturas.
MULTILINGÜISTAS, NO POLÍGLOTAS Peraldi sostiene que los tiempos actuales obligan a hacer de nuestros hijos multilingüistas, mas no políglotas, para que sean competen-tes en todas las lenguas. Para ello, un ex oficial de la Marina francesa y vicepresidente jubilado mundial de la IBM –Jean Paul Nerriere- creó el globish, una versión simplificada del idioma inglés, que usa solamente mil 500 palabras, como un proyecto en el mundo de los negocios.
Su nombre viene de las palabras “global” y “english” y es un método que se puede aprender masivamente en 26 semanas ó 182 horas, contenido en un libro que agotó sus ediciones en francés, coreano, italiano y alemán, a partir de 2004, y cuya versión española acaba de aparecer en Madrid, con el mismo título agresivo: Parlez globish” o más bien Hable globish. No hable English.
Y es que el ser humano es de esencia comunicadora, si no es que antes del génesis de todo idioma, el hombre se comunicaba a través de señas y muecas, y tiempo después, mediante trazos y dibujos que grababa a modo de jeroglíficos en cuevas. La humanidad se ha venido preocupan-do por entenderse con gente de otras culturas y razas, de modo que el lenguaje no represente un obstáculo para la comprensión de las palabras.
Es decir que el globish de Nerriere no es el primer intento por crear ese lenguaje universal para desvanecer fronteras entre las naciones, sino que el Basic English, el Simplified English y el International English ya funcionaron como solución provisional ante tal problema.
SU ORIGEN El origen del globish data desde mediados de los años 80, cuando su creador, Nerriere, aún trabajaba para la IBM, en París, junto con otros colegas de 30 nacionalidades distintas. Fue durante un seminario en el que esperaban precisamente a dos norteamericanos cuando se le ocurrió la idea de este idioma, al verse enfrascados los asistentes en una conversación en un inglés desnaturalizado y simple que sólo ellos entendían. En ese momento, Nerriere decidió buscar un método de comprensión global, eficaz, de fácil aprendizaje y para uso masivo; pues en aquella ocasión los asistentes manejaban un inglés pobre y no el sistema del globish.
VENTAJAS Y DESVENTAJAS Las siguientes son las ventajas que argumenta el creador del globish: La primera es que no se trata de un idioma más entre los seis mil 800 que se hablan en el planeta Tierra, sino que se trata de un instrumento de comunicación; una herramienta que permita relacionarse entre sí al 88 por ciento de la población mundial nacida en países donde el inglés no es la lengua materna; y también, desde luego, para dialogar exitosamente con los angloparlantes- según argumenta Nerriere.
La segunda es que puede ser una solución rápida para los países del Tercer Mundo que quieran integrarse al nuevo orden económico mediante el uso masivo del inglés y mediante la transformación gradual a naciones bilingües. Las siguientes son las desventajas que le encuentran diversos críticos en el mundo. Jean-Paul Nerriere admite sin problemas que la herramienta por él desarrollada es un inglés “light”, pero dicha herramienta puede resultar un arma de dos filos, ya que el globish resulta fácil de entender para quienes nunca han escuchado el inglés, pero difícil de descifrar para los angloparlantes nativos.
Así como se creó el esperanto -que data desde 1887- para que existiera un idioma universal capaz de forjar la paz entre habitantes de todo el planeta, podría decirse –después de su fracaso con dos guerras mundiales- que el objetivo que persigue el globish difiere un poco en ese sentido pues su principal objetivo es el de facilitar hacer negocios alrededor del mundo. Paz versus negocios, finalidades completamente contrarias, ¿no?
LLUVIA DE CRÍTICAS Por último, las críticas no se han hecho esperar. Numerosos intelectuales, periodistas, docentes y miembros de la Real Academia de la Lengua Española han “saltado” ante tal catástrofe lingüística, crucificando al propio Narriere y publicando abiertamente su desacuerdo.
El columnista Esteban Peicovich escribió en La Nación, de Buenos Aires: Esto es Babel en solfa. Lo global busca lengua. Ni inglés ni mandarín ni hindi. Asoma el globish. Idioma de plástico que anuncian servirá para decir todo con casi nada. Un esperpento más que nos regala Papá Globo. Mil 500 pedazos de sonido para poder gritarnos siglas de polo a polo. Oratoria Tarzán 2006. Te amo se dirá cric-crac.
Y luego: Entregar el idioma es mucho más que entregar la mujer, el petróleo o el computador personal. Es convertirse en Chirolita sin currículum; en un loro, pero de otros. Para hablar globish se requiere desvestirse por dentro, anular el paladar, cruzar con retroexcavadora la memoria y desentenderse de todo significado que provenga del prójimo o de uno mismo.
Y es que queda suspendida en el aire la pregunta: ¿será posible lograr una completa globalización del lenguaje sin borrar toda identidad cultural? Parece utópico, estimado lector. Hay errores garrafales y no todos podemos abordar un barco que pueda terminar sumergido en el fondo del mar del lenguaje, sin respetar las reglas básicas de la comunicación del orden humano. No creo que a mí me corresponda analizar si la aparición de esta lengua es positiva o negativa. El lenguaje es el mensajero de una realidad, y criticarlo sería alterar la realidad en la que nos movemos.
________________________________________________________ Claudia Ordaz Obtuvo su Maestría en Educación, con especialidad en Literatura, por el Tecnológico de Monterrey. Es catedrática y escritora. Forma parte de la Sociedad de Escritores de Nuevo León, y es autora del libro Caracolas. Actualmente escribe Paloma querida.
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